10 En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan:
“¿Qué
debemos hacer ?”
11 El les contestaba: “El que tenga dos capas dé
una al que no
tiene y quien tenga que comer haga lo
mismo.”
12 Vinieron también los cobradores de impuestos
para que los
bautizara. Le dijeron: “Maestro, ¿Qué
tenemos que hacer?”
13 Respondió Juan: “No cobren más de lo debido.”
14 A su vez unos soldados le preguntaron: “Y
nosotros, ¿qué
debemos hacer?” Les contestó: “No abusen
de la gente, no
hagan denuncias falsas y conténtense con
lo que les pagan.”
15 El pueblo estaba en la duda y todos se
preguntaban
interiormente si Juan no sería el Cristo.
16 Por lo que Juan hizo a todos esta
declaración: “Yo bautizo
con agua, pero pronto va a venir el que
es más poderoso que
yo, al que no soy digno de soltarle los
cordones de un zapato;
él los bautizará en el Espíritu Santo y
en el fuego.
17 Tiene en la mano la pala para limpiar el
trigo en su era y
recogerlo después en su granero. Pero la
paja, la quemará
en el fuego que no se apaga.”
18 Y con muchas otras palabras anunció la Buena
Nueva al
pueblo.
Evangelio:
(Lucas 3, vs 10-18)
Oración:
Señor, en el
silencio de este día que nace,
vengo a pedirte
paz, sabiduría y fuerza.
Hoy quiero mirar
el mundo
con ojos llenos de
amor;
ser paciente,
comprensivo,
humilde, suave y
bueno.
Ver detrás de las
apariencias a tus hijos,
como los ves Tú
mismo,
para, así, poder
apreciar
la bondad de cada
uno.
Cierra mis oídos a
toda murmuración,
guarda mi lengua
de toda maledicencia,
que solo los
pensamientos que bendigan
permanezcan en mí.
Quiero ser tan
bien intencionado y justo
que todos los que
se acerquen a mí,
sientan tu
presencia.
Revísteme de tu
bondad, Señor,
y haz que durante
este día,
yo te refleje.
Amén.
Fuente: Oración de la mañana
Autor: P. Ignacio Larrañaga
No hay comentarios:
Publicar un comentario