Jesús dijo a sus Apóstoles:
“No teman a los hombres. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y
nada secreto que no deba ser conocido. Lo que Yo les digo en la oscuridad,
repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de
las casas.
No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman
más bien a aquél que puede arrojar el alma y el cuerpo al infierno. ¿Acaso no
se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos
cae en tierra, sin el consentimiento del Padre de ustedes. También ustedes
tienen contados todos sus cabellos. No teman entonces, porque valen más que
muchos pájaros.
Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, Yo lo reconoceré ante
mi Padre que está en el cielo. Pero Yo renegaré ante mi Padre que está en el
cielo de aquél que reniegue de mí ante los hombres.”
Evangelio: (Mateo 10, vs
26-33)
Oración:
Padre Nuestro que estás
en el cielo,
santificado sea tu
Nombre.
Venga a nosotros tu
Reino:
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el
cielo.
Danos hoy nuestro pan
de cada día;
perdona nuestras
ofensas,
como nosotros
perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la
tentación,
y líbranos del Mal.
Amén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario