El Papa Francisco retomó esta mañana sus Catequesis sobre
la Iglesia en este Año de la Fe y, ante unas cincuenta mil personas presentes
en la Plaza de San Pedro, explicó que la Iglesia es madre y que todos somos
parte de ella, no solo los obispos "y los curas".
"A veces oigo decir. ‘Yo creo en Dios pero no en
la Iglesia...porque he oído que la Iglesia dice... que los curas dicen’. Pero
una cosa son los curas y otra es que la Iglesia no está formada solo por los
curas, la Iglesia somos todos. Y si vos decís que creés en Dios pero no en la
Iglesia, estás diciendo que no creés en ti mismo. Y eso es una contradicción.
La Iglesia somos todos: desde el niño recién bautizado
hasta los obispos y el Papa: todos somos Iglesia y todos somos iguales a los
ojos de Dios. Todos estamos llamados a colaborar en el nacimiento a la Fe de
nuevos cristianos, todos estamos llamados a ser educadores en la Fe, a anunciar
el Evangelio. Todos participamos de la maternidad de la Iglesia, todos somos
Iglesia, para que la luz de Cristo llegue a los extremos confines de la tierra.
¡Viva la Santa Madre Iglesia!".
El Santo Padre reflexionó en torno a la maternidad de
la Iglesia, recordando que "entre las imágenes que el Concilio Vaticano II
ha elegido para hacernos comprender mejor la naturaleza de la Iglesia está la
de la ‘madre’: La Iglesia es nuestra madre en la Fe y en la vida sobrenatural".
"Para mí es la imagen más bella de la Iglesia: la
Iglesia es madre. ¿De qué forma y de qué manera la Iglesia es madre? Vamos a
partir de la realidad humana de la maternidad".
"En primer lugar una madre genera a la vida,
lleva en su seno durante nueve meses a su hijo y luego lo abre a la vida,
generándolo. Así es la Iglesia, nos engendra en la Fe, a través de la obra del
Espíritu Santo que la hace fecunda, como la Virgen María".
Ciertamente, prosiguió el Santo Padre, "la Fe es
un acto personal, pero la Fe la recibimos de los demás, en una familia, en una
comunidad que me enseña a decir ‘yo creo’, ‘creemos’. ¡Un cristiano no es una
isla! No nos hacemos cristianos en un laboratorio, no nos convertimos en
cristianos solos, y gracias a nuestras propias fuerzas, sino que la Fe es un
regalo, un don de Dios que se nos da en la Iglesia y por la Iglesia".
"Y la Iglesia nos da la vida de la Fe en el
bautismo: es el momento en el que nos hace nacer como hijos de Dios, cuando
Dios nos da la vida, nos genera como una madre. Esto nos hace entender algo muy
importante: nuestro formar parte de la Iglesia no es un hecho exterior y
formal, no es llenar un formulario; es un acto interior y vital; no se
pertenece a la Iglesia como a una sociedad, a un partido o a cualquier otra
organización. El vínculo es vital, como el que se tiene con la propia madre
porque la Iglesia es realmente la madre de los cristianos".
El Papa resaltó que "una madre no se limita a dar
la vida, sino que con gran atención ayuda a sus hijos a crecer, los amamanta,
los alimenta, les enseña el camino de la vida, los acompaña. Y también sabe
corregir, perdonar, entender, sabe estar cerca en la enfermedad y en el dolor.
En pocas palabras, una buena madre ayuda a sus hijos a salir de sí mismos, a no
quedarse cómodamente bajo sus alas".
"La Iglesia, como una buena madre, hace lo mismo:
acompaña nuestro crecimiento transmitiendo la Palabra de Dios, que es una luz
que nos muestra el camino de la vida cristiana; administrando los Sacramentos.
Nos alimenta con la Eucaristía, nos trae el perdón de Dios a través del Sacramento
de la Penitencia, nos sostiene en tiempos de enfermedad con la Unción de los
Enfermos. La Iglesia nos acompaña a lo largo de nuestra vida de Fe, a través de
nuestra vida cristiana".
Vaticano, 11 Sept. 2013
Fuente: ACI/EWTN Noticias
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