Oración:
Invitados por tu palabra, oh Cristo,
queremos hoy renovar la alianza nueva:
recibir de Ti la vida abundante
y dirigir nuestros pasos según tu
voluntad.
En ti reconocemos, pan bajado del cielo,
el más grande reto a nuestra fe,
pero como Pedro confesamos:
solo Tú tienes palabras de vida eterna.
Perdona la dureza de nuestro corazón,
rompe el muro de nuestra resistencia,
ilumina nuestra ceguera ante el
sacramento.
Y derrama en nosotros el don del
Espíritu,
la fuente de la luz y la inteligencia,
que viene del Padre,
y que nos atraen hacia Ti.
Haz que nuestra fe produzca
abundantes frutos de amor,
de justicia, de paz y de verdad
para invitar de este modo a muchos otros
a entrar en tu alianza.
Amén.