El nacimiento de Jesucristo fue así:
María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían
vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era un hombre justo
y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. Mientras
pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José,
hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido
engendrado en ella, proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a
quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de todos sus
pecados”. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había
anunciado por el Profeta: “La Virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien
pondrán el nombre de Emanuel”, que traducido significa: “Dios con nosotros”. Al
despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado: llevó a María
a su casa.
Evangelio: (Mateo 1, vs
18-24)
Oración:
José, el justo, tú el hombre de Dios,
el que te dejabas conducir por el
Espíritu,
el que aceptaste y asumiste
el proyecto de Dios para ti,
te pedimos que intercedas por nosotros,
para que como Tú tengamos la docilidad
y apertura que tuviste,
para saber decirle al Señor: Sí,
así como lo hiciste Tú.
Por eso, ayúdanos, a que en esta
Navidad,
le abramos el corazón al Señor,
y dejemos que Él ocupe el centro de
nuestra vida,
siendo Él todo para nosotros, como lo
fue para ti.
Ayúdanos a estar disponibles
y ser dóciles, como lo fuiste tú.
Amén.Fuente: Lectio Divina Vicenciana
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