En parte de la Homilía del Papa
Francisco a los sacerdotes y consagrados, realizada el día 16 de Enero de 2018,
en la Catedral de Santiago, dijo que:
«Jesucristo
no se presenta a los suyos sin llagas; precisamente desde sus llagas es donde
Tomás puede confesar la fe. Estamos invitados a no disimular o esconder
nuestras llagas. Una Iglesia con llagas es capaz de comprender las llagas del
mundo de hoy y hacerlas suyas, sufrirlas, acompañarlas y buscar sanarlas. Una
Iglesia con llagas no se pone en el centro, no se cree perfecta, sino que pone
allí al único que puede sanar las heridas y tiene un nombre: Jesucristo.»
Papa Francisco
Fuente: Aciprensa